L'Estartit se ha convertido en la meca del submarinismo por
hallarse en el pueblo las Islas Medas, la reserva marina más rica del
mediterráneo. Además, el paseo del Molinet que rodea toda sus costa
entraña una belleza indescriptible.
En L'Estartit, el litoral
recupera el clásico perfil de la Costa Brava, que había desaparecido a
causa del enorme arenal de Pals. Parte de sus calas son espacios
inaccesibles y casi salvajes, abiertas a un fondo marino fuera de lo
común. Si hay que hablar de un símbolo en la zona, éste son las Islas
Medas. En la Edad Media fueron un temido refugio de piratas y
actualmente son el mayor parque natural marino de Cataluña. La increíble
variedad de especies vegetales y animales existentes bajo sus aguas ha cautivado a buceadores
de todo el mundo.
L'Estartit conserva algunas de las zonas vírgenes
más bellas de la Costa Brava, abiertas en lugares recónditos,
donde el acceso en vehículo es imposible. Cala Calella es la
primera después de playa Gran y está protegida por la
punta de Les Salines. Se llega a su playa tras caminar unos 40 minutos
mientras se contemplan panorámicas del mar y las Medes.
Port
del Falaguer y Cala Pedrosa son otros dos parajes de obligada visita.