Cadaques respira Mediterráneo por los 4 costados. Descubre
porque es y ha sido la cuna de artista de la talla de Picasso o
Salvador
Dalí. El blanco de las casas con toque de azulete destaca sobre
el tono grisáceo de la roca. Cadaques es la
población de la Costa Brava que preserva mejor su aire marinero
y bohemio de antaño. Las extravagancias de Dalí contribuyeron
a dar fama a este enclave del Alt Empordà.
Su fachada marítima
se conserva casi intacta y recorrer el paseo que va bordeando el pueblo
es toda una delicia, ya que cada rincón nos proporciona una perspectiva
diferente de esta bella localidad. Si nos acercamos al Cabo de Creus,
nos sorprenderá el paisaje de rocas torturadas por el agua y
el viento de tramontana. La oferta de cruceros para visitar la
zona es amplia y económica. Cadaques ya había recibido
la visita de numerosos intelectuales antes de la llegada de Dalí,
atraídos por los hermanos Pitxot , que poseían una casa
en el pueblo. Era a finales del siglo XIX y principios del siglo XX,
cuando en Barcelona, en el círculo Els Cuatre Gats, se reunían
Santiago Rusiñol, Eugeni D'Ors y Ramón Casas. Todos ellos
descubrieron y fueron cautivados por la luminosidad de Cadaques.
No es de extrañar que en Cadaques encontremos
más galerías de arte que bares . De entre ellos destacamos
el Museo Perrot-Moore, ubicado en el antiguo Hotel Miramar, se exponen
obras de Durero, Caravaggio, Goya, Picasso , Matisse etc...
En el Museo
Municipal de Arte Contemporáneo incluye obras de Picasso, Dalí
y Pitxot. Y como no, la casa museo y el teatro museo de Salvador Dalí
que pueden ser visitadas en pequeños grupos, previa reserva.
Los atractivos de Cadaques y sus alrededores no radican
precisamente en sus extensas playas de arena. Al contrario: abundan
las playas pequeñas. En el extremo meridional, camino del faro
de Cala Nans, se encuentra la playa de Sa Conca, donde
no hay servicios pero si un chiringuito de helados y bebidas.